
Algo que siempre vale la pena recordar y que podemos usar a nuestro favor es que los perros siempre están aprendiendo y creando asociaciones, particularmente de las cosas que les traen algún beneficio.
La Captura (capturing) es uno de los métodos de entrenamiento animal que consiste literalmente en capturar la conducta deseada al momento que ocurre, como una foto, solo que en vez de presionar el botón de la cámara le damos un premio a nuestro perro inmediatamente seguido de la acción que acaba de hacer. Con el tiempo, habiendo conseguido un par de capturas, nuestro perro comenzará a asociar que hay acciones que le entregan mayor beneficio que otras.
Por ejemplo, podemos capturar conductas de calma o estar en su cama al entregarles tranquilamente un premio cada vez que los veamos recostados en vez de estar deambulando y con el tiempo se darán cuenta del patrón y comenzarán a usar su cama más seguido.
Otro ejemplo de captura, esta vez de conductas de atención para el paseo, es darles un premio a nuestros perros cada vez que giran su cabeza para mirarnos o cuando nos dan contacto visual al escuchar que les hablamos. En poco tiempo tu perro irá mucho más atento a ti, lo que facilitará cosas como llamarlo, cruzar calles, evitar que ladre a otros perros, etc.

Cuando trabajamos en enseñar hábitos de convivencia en el hogar es mucho más eficiente (y práctico) incorporar el entrenamiento en nuestro día a día en vez de hacer una gran sesión de 1 hora una vez a la semana por ej.
En mi caso, lo que hago es tener varios frasquitos con premios repartidos por la casa y también mantengo algunos premios en mi bolsillo, todo esto para poder acceder a ellos de forma inmediata y capturar y premiar en el preciso momento las conductas que quiero. (*para mantenerlos en su peso saludable simplemente resto la cantidad de premios que uso de la porción de alimento o uso parte de su alimento).
Entonces, por ejemplo, si suena el timbre puedo llamar a mis perros y premiarlos de inmediato por haberme puesto atención o haber vuelto al llamado en vez de seguir ladrando, y esto me ayudará a crear las conductas deseadas cuando suene el timbre en el futuro al tiempo que les enseña a mis perros que siempre es buena idea ponerme atención en diferentes circunstancias porque obtienen cosas buenas; y aunque no tenga puesto el bolso de premios que uso para el paseo o una galleta a la vista, aprenden que el premio aparecerá aunque no lo estén viendo (de ahí la importancia de que estén al alcance, para no tardar buscándolo y perder la atención e interés de nuestro perro).
«Ahh, pero tus perros solo responden porque huelen que hay comida en tu ropa…»
Honestamente, no me importa. Mi ropa siempre huele a comida de perro y cosas de animales en general. Lo que me importa es que realicen las conductas que necesito que hagan, pero que además se sientan felices y con el mínimo estrés cuando se los pido.
Prefiero que me hagan caso porque saben que les daré un premio a que me hagan caso por miedo a un castigo.
Quiero que cada momento sea una oportunidad para darles un premio, para hacerles cariños o para jugar, no una oportunidad para amenazarlos.
Por: Carolina Gálvez Vidal, Médico Veterinaria, Entrenadora Canina Acreditada IAABC