Las alfombras olfativas son esenciales para estimular cognitivamente a los perros, ya que ellos procesan el mundo principalmente a través del olfato. Todo lo que huelen se transmite a su cerebro, permitiéndoles entender la información a la que se enfrentan, lo que implica un gran gasto energético tanto físico como mental. De hecho, 15 a 20 minutos de estimulación olfativa equivalen a 45-60 minutos de ejercicio físico.
Por esta razón, al mantenerse ocupados oliendo, los perros se cansan y posteriormente se relajan. Así, las alfombras olfativas son una excelente opción para entretener a tu perro dentro de su rutina diaria, ayudándolo a satisfacer su naturaleza. Además, son útiles para ralentizar la alimentación y para concentrarlos cuando algo en el ambiente los altera o estresa.
Usarlas es muy sencillo, solo tienes que esconder su alimento o premios secos entre las telas de la alfombra, y tu perro los buscará instintivamente. Si le resulta muy difícil al principio, no los escondas tan profundo y ayúdalo un poco.
Recuerda usar la alfombra con supervisión para asegurar su seguridad y efectividad.

















