Manejo Seguro de las Correas Largas
Las correas son piezas de seguridad esenciales en la gestión de la vida con perros, pero en la mayoría de las situaciones no da lo mismo usar cualquier correa ni todas ofrecen los mismos beneficios.
Entre los modelos de correas existentes en el mercado, hay 3 factores importantes a considerar antes de comprar una.
- Material
- Fija o retráctil
- Largo y Ancho
1. Material
Lo ideal es que una correa sea lo más liviana, pero resistente, posible por lo que no recomiendo las de cadena; son pesadas, ruidosas e impiden un manejo rápido y hábil. Para el caso de perros que muerden la correa, la cadena puede ofrecer un parche temporal pero no es la solución, ya que los perros pueden morder la correa por diversos motivos y suele ser un síntoma de algo, como estrés, miedo, ansiedad, excitación emocional, frustración, agresión redirigida o simplemente intentos de juego o falta de acostumbramiento, por lo que se debe tratar la causa idealmente.
Los materiales más adecuados y recomendables son nylon, algodón, cuero o Biothane (es una cinta trenzada de poliéster recubierta externamente en TPU o PVC, lo que las hace impermeables) – Biothane es una marca registrada, pero se les suele llamar así a todas las correas de dicho material.
2. Fija o Retráctil
Las correas retráctiles son populares, pero tienen varios inconvenientes. Uno de ellos es que el botón de regulación del largo y el mecanismo interno que enrolla la correa suelen romperse, haciendo que pierdas el control de varios metros de correa y si eso ocurre y tu perro sale corriendo no podrás tomar la cuerda sin arriesgar severas heridas a tus manos. Otro inconveniente es que el perro no obtiene más cuerda a menos que tire para hacer que salga, lo que en consecuencia les enseña a tirar cada vez más con la esperanza de obtener más cuerda.
Estas correas pueden ser útiles para perros geriatras, que no tiran ni se exaltan con muchos estímulos, pero no son recomendables para la mayoría de los perros.
Lo más recomendable son las correas de largo fijo, es decir, no retráctiles.
3. Largo y Ancho
Comencemos por el ancho. El ancho que necesitaremos no tiene tanto que ver con la fuerza de nuestro perro sino con el tamaño de nuestra mano. Debemos ser capaces de empuñar los dedos por completo sobre la correa, si no podemos hacerlo sin “arrugar” la correa o forzar la presión, entonces no es la medida adecuada para nosotros. Por ejemplo, la medida ideal para mi mano son 2 cm de ancho, máximo 2,5 cm, ya que con más que eso mis dedos no cierran por completo en la palma de mi mano. Esto mismo aplica para el grosor en caso de ser correas redondas.
En la resistencia de una correa es más importante el tipo y calidad de mosquetón y el tipo de costuras o uniones que el ancho o grosor.
El largo es uno de los aspectos más relevantes y el que más influye en la conducta y calidad del paseo del perro. La mayoría de las correas en el mercado nacional son de 1.20 mt, lo que es bastante corto. Una correa corta muchas veces provoca que el perro tire más, por frustración, porque quiere explorar y olfatear y no puede hacerlo (y además caminan más rápido que nosotros). También tiene implicancias en su conducta hacia otros perros, ya que una correa corta no les permite realizar los movimientos que harían naturalmente para evitar un conflicto (como cambiar el ángulo de aproximación y aumentar un poco la distancia respecto de otro perro que se viene acercando en vez de pasar directo en línea recta, como hacemos los humanos), entonces como su opción de crear más distancia les fue negada, muchos perros optan por ladrar o abalanzarse amenazadoramente para que sea el otro perro quién genere más distancia de ellos (y a veces éste tampoco puede hacerlo porque también va con correa corta).
También se ha demostrado que los perros con correa corta olfatean significativamente menos que aquellos con correa larga y esto no es bueno para su bienestar, ya que olfatear los ayuda a relajarse, a disminuir su ansiedad y bajar su ritmo cardíaco. Además, al olfatear se estimula el área cognitiva del cerebro y es una actividad de alta concentración que requiere energía, por lo que es una excelente forma de enriquecimiento mental y los perros quedan bastante cansados.
El largo ideal de correa es de 2 mt para cuidad, 3 mt para zonas suburbanas o residenciales, 5 mt para zonas de montaña o bosque y entre 10 a 15 mt para zonas abiertas como playas, praderas o cerros con poca vegetación.
Las correas largas tienen muchos beneficios, pero requieren un poco más de habilidad para manejarlas y mantener a todos seguros.
Cómo manejarlas
Las correas largas se manejan idealmente a dos manos,dandoy recogiendo con fluidez.Una mano sostiene el mango y lo que sobra de correa y la otra
regula el largo, dejando que deslice más correa para el perro o recogiendo lo que sobra y dándoselo a la otra mano. Hay 2 maneras de regular el largo de la correa, haciendo loops o haciendo “orejas de conejo”.

Loops
Toma lo que sobra de correa y deja que cuelgue en amplia forma circular, los loops no deben quedar cerca de tu mano. Esta forma no se recomienda para perros que tengan tendencia a dar fuertes tirones de improvisto ya que el loop puede cerrarse rápidamente sobre tu mano sin darte oportunidad a liberarla, por eso también es importante que los loops sean amplios. Para perros que saben caminar bien con correa y que cuando tiran no lo hacen con excesiva fuerza, esta forma es la más cómoda.

Orejas de Conejo
Toma lo que sobra de correa como si fueras a hacer un loop, pero esta vez tomas el loop por la mitad, cerrándolo con tu mano y dejas caer orejas de conejo a cada lado de tu palma. Esta forma se recomienda para perros que tiran con fuerza de manera repentina, ya que la mano no quedará atrapada entre la correa. Es también el método de elección para caballos y grandes animales porque permite liberar la cuerda en caso de emergencia.
Recuerda: siempre utilizar un arnés para pasear a tu perro, es la opción más segura. Si tienes problemas para pasear porque tu perro tira la correa, es reactivo o sientes que no lo puedes controlar sin un collar, lo mejor es que pidas asesoría en conducta con un profesional debidamente actualizado que podrá indicarte el arnés anti-tirones que mejor se acomode a Uds. junto con pautas de entrenamiento y modificación de conducta amigables y éticas hacia tu perro.
Recuerda: No enrolles la correa en tu mano, es muy peligroso y además perderás la habilidad para dar y recoger correa de forma rápida y fluida.
Cuando necesites acortar correa, usa la mano que regula el largo para “alimentar” con más correa a la mano que sostiene el mango.
Practica dar y recoger correa con fluidez antes de salir con tu perro, la puedes enganchar a un punto fijo y practicar antes de estrenarla, por ejemplo.
Debes sentirte cómodo manejando la correa antes de usarla en un paseo real.
Cuidado con tus pies, sus patas y la correa.
Esto puede hacer que te tropieces o que tu perro se enrede.
Cuando tu perro esté cerca de ti, no dejes que lo que sobra de correa quede en el suelo. Recuerda recoger el exceso con tu otra mano y hacer loops u orejas de conejo, dejando una forma de U entre tu perro y tú. Esta U debe ser lo suficientemente holgada como para no tener a tu perro bajo tensión constante, pero no demasiado como para que arrastre y se meta en sus patas.
Sujeta lo que sobra de correa con una mano mientras que con la otra vas regulando el largo.
Evita mantener tensión en la correa, no es necesario, a menos que vayas a cruzar una calle o estés caminando en medio de mucha gente o necesites evitar que tu perro se acerque a algo.
Mantén la correa holgada y ajusta a medida que lo necesites para la seguridad de tu perro o del resto.
A medida que tu perro se aleje de ti, dale más correa para que pueda explorar y moverse más (siempre que sea seguro hacerlo), asegurándote de que no esté demasiado tensa ni que arrastre por el suelo. Pero si estás en una zona abierta y amplia sin obstáculos, como una playa, puedes dejar que arrastre mientras van caminando, pero ten cuidado con los tirones repentinos al largo completo de la correa ya que pueden provocar efecto latigazo en ti y en tu perro. Por ejemplo, estás en la playa con una correa de 10 mt y tienes solo sujeto el mango mientras tu perro está al lado
tuyo, si aparece un pájaro y tu perro corre a perseguirlo tendrá 10 mt donde ganará velocidad hasta llegar al final de la correa y ambos recibirán el impacto. Por eso siempre es bueno recoger el exceso de correa cuando tu
perro está cerca de ti.
Que estemos usando una correa larga no quiere decir que tengamos que dejarla al largo completo todo el tiempo, podemos acortarla lo suficiente cada vez que lo necesitemos y alargarla cuando podamos.
De eso se trata, dar y recoger.
Puedes acortar una correa larga, pero no puedes alargar una correa corta.
Por: Dra. Carolina Gálvez V.
Médico Veterinaria
Entrenadora Canina Acreditada (IAABC-ECA)
Referencias:
1.Dogs’ dazzling Sense of Smell. https://www.pbs.org/wgbh/nova/article/dogs-sense-of-smell/
2. At the Heart of the Walk. http://www.dogfieldstudy.com/node/1
3. Take Your Dog on a Sniff. https://www.patriciamcconnell.com/theotherendoftheleash/take-your-dog-on-a-sniff